Como su nombre indica, el SEO es el posicionamiento orgánico en buscadores; es decir, el SEO nos ayuda a que nuestra web aparezca en Google; si es en las primeras posiciones o más adelante, esto vendrá dado por varios factores:
En primer lugar, si nuestro dominio es antiguo (es decir el www....com). Cuanto más antiguo sea, más autoridad puede tener y más arriba se puede posicionar esa página.
En segundo lugar, los enlaces que hay hacia nuestra página web desde otras páginas, también influyen en su autoridad de dominio y hacen que sea más fácil de posicionar.
La velocidad de carga y que la web sea responsive para dispositivos móviles es otro factor muy importante.
Después de todo esto, entrarán las tácticas SEO, esto ya depende de si contratamos a un
buen consultor SEO que nos ayude a posicionar mejor o no la página. Sin este punto del trabajo de un SEO profesional, nunca podremos triunfar en internet, al no ser que abandonemos nuestro propio trabajo y nos dediquemos a estudiar y aprender sobre desarrollo web básico, técnicas de marketing, técnicas de venta, algoritmos de los buscadores, prácticas malas, prácticas buenas, optimización... un coñazo, y más si por ejemplo queremos una página para promocionar nuestro negocio y queremos centrarnos en nuestro negocio.
Realmente el SEO y el marketing digital, al igual que la programación, se convierte en un hobby, una forma de vida y una
religión.
Tenemos en ocasiones que invertir en profesionales y nosotros enfocarnos a nuestro propio negocio, no por ahorrarnos 100 o 200€ en algo que nos ha llevado más tiempo y esfuerzo del necesario y que no es de nuestro agrado, y que además hemos perdido dinero dejando la raíz y la esencia de nuestro negocio para centrarnos en un apartado que se puede subcontratar a un profesional autónomo.